DEFINICIÓN TDAH

El trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH), es un trastorno neurobiológico que se inicia en la infancia y se caracteriza por dificultades para mantener la atención, hiperactividad o exceso de movimiento e impulsividad o dificultades en el control de los impulsos. Los síntomas nucleares que presenta el TDAH son:
- Comienzo de la sintomatología a una edad temprana, antes de los 12 años.
- Intensidad y frecuencia de los síntomas superior a la normal.
- La sintomatología interfiere de forma significativa en el rendimiento del niño en dos o más de los ámbitos de su vida.
- Los síntomas no los causa otro problema médico.
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Criterios diagnósticos de TDAH según DSM V.

A- Patrón persistente de inatención y/o hiperactividad-impulsividad que interfiere con el funcionamiento o desarrollo que se caracteriza por (1) y/o (2):

Seis (o más) de los siguientes síntomas se han mantenido durante al menos 6 meses en un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo y que afecta directamente las actividades sociales y académicas/laborales:
NOTA: Los síntomas no son sólo una manifestación del comportamiento de oposición, desafío, hostilidad o fracaso para comprender las tareas o instrucciones. Para adolescentes mayores y adultos (a partir de 17 años de edad), se requiere un mínimo de 5 síntomas.

  • Con frecuencia falla en prestar la debida atención a los detalles o por descuido se cometen errores en las tareas escolares, en el trabajo o durante otras actividades (por ejemplo, se pasan por alto o se pierden detalles, el trabajo no se lleva a cabo con precisión).

  • Con frecuencia tiene dificultades para mantener la atención en tareas o actividades recreativas (por ejemplo, tiene dificultad para mantener la atención en clases, conversaciones o lectura prolongada).

  • Con frecuencia parece no escuchar cuando se le habla directamente (por ejemplo, parece tener la mente en otras cosas, incluso en ausencia de cualquier distracción aparente).

  • Con frecuencia no sigue las instrucciones y no termina las tareas escolares, los quehaceres o los deberes laborales (por ejemplo, inicia tareas pero se distrae rápidamente y se evade con facilidad).

  • Con frecuencia tiene dificultad para organizar tareas y actividades (por ejemplo, dificultad para gestionar tareas secuenciales; dificultad para poner los materiales y pertenencias en orden; descuido y desorganización en el trabajo; mala gestión del tiempo; no cumple los plazos).

  • Con frecuencia evita, le disgusta o se muestra poco entusiasta en iniciar tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (por ejemplo tareas escolares o quehaceres domésticos; en adolescentes mayores y adultos, preparación de informes, completar formularios, revisar artículos largos).

  • Con frecuencia pierde cosas necesarias para tareas o actividades (por ejemplo, materiales escolares, lápices, libros, instrumentos, billetero, llaves, papeles de trabajo, gafas, móvil).

  • Con frecuencia se distrae con facilidad por estímulos externos (para adolescentes mayores y adultos, puede incluir pensamientos no relacionados).

  • Con frecuencia olvida las actividades cotidianas (por ejemplo, hacer las tareas, hacer las diligencias; en adolescentes mayores y adultos, devolver las llamadas, pagar las facturas, acudir a las citas).

Seis (o más) de los siguientes síntomas se han mantenido durante al menos 6 meses en un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo y que afecta directamente las actividades sociales y académicas/laborales:
NOTA: Los síntomas no son sólo una manifestación del comportamiento de oposición, desafío, hostilidad o fracaso para comprender las tareas o instrucciones. Para adolescentes mayores y adultos (a partir de 17 años de edad), se requiere un mínimo de 5 síntomas.

  • Con frecuencia juguetea o golpea con las manos o los pies o se retuerce en el asiento.

  • Con frecuencia se levanta en situaciones en que se espera que permanezca sentado (por ejemplo, se levanta en clase, en la oficina o en otro lugar de trabajo, en situaciones que requieren mantenerse en su lugar.

  • Con frecuencia corretea o trepa en situaciones en las que no resulta apropiado. (Nota: En adolescentes o adultos, puede limitarse a estar inquieto.).

  • Con frecuencia es incapaz de jugar o de ocuparse tranquilamente en actividades recreativas.

  • Con frecuencia está “ocupado”, actuando como si “lo impulsara un motor” (por ejemplo, es incapaz de estar o se siente incómodo estando quieto durante un tiempo prolongado, como en restaurantes, reuniones; los otros pueden pensar que está intranquilo o que le resulta difícil seguirlos).

  • Con frecuencia habla excesivamente.

  • Con frecuencia responde inesperadamente o antes de que se haya concluido una pregunta (por ejemplo, termina las frases de otros; no respeta el turno de conversación).

  • Con frecuencia le es difícil esperar su turno (por ejemplo, mientras espera una cola).

  • Con frecuencia interrumpe o se inmiscuye con otros (por ejemplo, se mete en las conversaciones, juegos o actividades; puede empezar a utilizar las cosas de otras personas sin esperar o recibir permiso; en adolescentes y adultos, puede inmiscuirse o adelantarse a lo que hacen los otros).

B.-Algunos síntomas de inatención o hiperactivo-impulsivos estaban presentes antes de los 12 años.
C.-Varios síntomas de inatención o hiperactivo-impulsivos están presentes en dos o más contextos (por ejemplo, en casa, en el colegio o el trabajo; con los amigos o familiares; en otras actividades).
D.-Existen pruebas claras de que los síntomas interfieren con el funcionamiento social, académico o laboral, o reducen la calidad de los mismos.
E.-Los síntomas no se producen exclusivamente durante el curso de la esquizofrenia o de otro trastorno psicótico y no se explican mejor por otro trastorno mental (por ejemplo, trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo, trastorno de la personalidad, intoxicación o abstinencia de sustancias).

Las presentaciones del TDAH según los resultados del DSM-V son:

  • Presentación combinada: Si se cumplen el Criterio A1 (inatención) y el Criterio A2 (hiperactividad-impulsividad) durante los últimos 6 meses.
  • Presentación predominante con falta de atención: Si se cumple el Criterio A1 pero no se cumple el criterio A2 (hiperactividad-impulsividad) durante los últimos 6 meses.
  • Presentación predominante hiperactiva/impulsiva: Si se cumple el Criterio A2 (hiperactividad-impulsividad) y no se cumple el Criterio A1 (inatención) durante los últimos 6 meses.

ORIGEN

No se puede identificar una sola causa en el TDAH, pero estas se deben a factores principalmente genéticos y ambientales (prenatales, perinatales, y posnatales). Cuando nos referimos a factores ambientales englobamos: los traumatismos craneoencefálicos en la infancia, las infecciones del sistema nervioso central, la prematuridad, el bajo peso al nacimiento o el consumo de tóxicos en el embarazo.

CORMOBILIDADES

Existe una comorbilidad entre el TDAH con otros trastornos casi siempre. Una persona con un diagnóstico de TDAH tiene más probabilidades de presentar otro trastorno psiquiátrico o un trastorno del aprendizaje. Entre las comorbilidades más frecuentes están:

  • Trastorno negativista desafiante.
  • Trastorno del sueño.
  • Trastorno de conducta.
  • Trastorno de ansiedad.
  • Trastorno del aprendizaje.
  • Trastorno del estado de ánimo.
  • Tics
La comorbilidad generalmente hace que el diagnostico de TDAH sea más complicado, así como su evolución y respuesta es menor y/o más lenta.

TRATAMIENTO

Cuando existe un diagnóstico de TDAH el tratamiento debe ser combinado, es decir, con implicación de varios profesionales y distintos enfoques. En un tratamiento combinado interviene:

Tratamiento farmagológico

El objetivo principal es reducir la sintomatología nuclear del TDAH. Este tratamiento debe ponerlo un médico especialista, y sirve también para reducir las complicaciones asociadas al diagnóstico.

Tratamiento psicológico

Tiene como objetivo ayudar a los pacientes y su familia a manejar los síntomas del trastorno y sobrellevar el impacto que implica. La terapia utilizada en la intervención con TDAH es la cogntivo-conductual, porque ha mostrado tener evidencia empírica. A nivel conductual se utilizan técnicas operantes para reducir, extinguir o adquirir conductas.
A nivel cognitivo se utilizan las técnicas de autocontrol, las autoinstrucciones, la resolución de problemas, toma de decisiones... para identificar los procesos con dificultades y ayudar a cambiarlos.

Tratamiento psicopedagógico

Su objetivo es facilitar una respuesta adecuada a las necesidades educativas específicas de los alumnos con TDAH, ayudando a organizar, planificar, evaluar y adquirir rutinas en su aprendizaje y actividades escolares.
Las dificultades que se dan en el TDAH muchas veces no repercuten en sus notas pero si en la forma de controlar el tiempo, adaptarse a las actividades o en la manera de estudiar que tiene el alumno.
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